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Colombia en el caos, la represión y la descomposición política

Apolinar Díaz – Callejas en ARGENPRESS.info                           26/11/2008

En estos días estalló en Colombia el negocio de grupos privados para recibir consignaciones en dinero efectivo, en cantidades ilimitadas, a cambio de pagar a los depositantes escandalosas sumas de dinero a título de rápidas y elevadísimas utilidades. Las principales empresas que se instalaron en todo el territorio nacional vienen funcionando desde largo tiempo atrás, ante la indiferencia total del presidente y Gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

David Murcia Guzmán, por ejemplo, un humilde joven del municipio agrícola de Ubate, cercano a Bogotá, de apenas 28 años de edad, sin profesión conocida fue uno de los principales organizadores del negocio de recibir grandes y millonarias sumas de dinero de gente de clase media y baja, de campesinos y ahorradores pobres, bajo el compromiso de devolverles ese dinero a los pocos meses, convertido en multimillonarias cantidades de plata en efectivo. Colombia entera se llenó de esos especuladores con el dinero, a tal punto que en estos momentos en las principales regiones del país hay grandes manifestaciones de gentes comunes y corrientes exigiendo la devolución de sus respectivos dineros. Los dueños de esta empresa de estafas públicas han estado manejando cientos de millones de pesos en Colombia y de dólares en Panamá. Muchos funcionarios públicos se alarmaron por el escándalo de las llamadas "Pirámides". Todo indica que en la esencia de esta operación delictuosa están los millones y millones de dineros ilícitos generados por el narcotráfico, que en Colombia tienen uno de sus puntajes más fuertes. En algunas publicaciones se sugirió que hasta los hijos del Presidente Uribe Vélez trataron de mezclarse a ese negociado ilícito, pero que percibieron su naturaleza criminal, y abandonaron la idea.

En estos momentos Colombia está en el más dramático y criminal negociado de operaciones ilícitas y criminales con dineros privados. Hay que señalar, de una vez por todas, que la historia del desarrollo económico capitalista de Colombia desde la Independencia a principios del siglo XIX, ha estado sometida a la presencia periódica de operaciones ilícitas, con los dineros de la gente pobre especialmente de clases bajas, populares y campesinas.

Para presentar un resumen histórico de las modalidades delictuosas en el manejo del capitalismo en Colombia, voy a utilizar como fuente principal el libro "Bancarrotas y Crisis", 1842-1984, editorial presencia Ltda., 1984, del que son autores los economistas colombianos Jorge Child y Mario Arango.

El primer gran escándalo público fue el llamado "landinazo" de 1.842 en que un alto funcionario de los gobiernos de aquella época, Judas Tadeo Landínez, recibía de la gente sus ahorros, haciendas, casas y comercios a cambio de una escándalosa y delictuosa recompensa por las utilidades. El dirigente político e historiador de aquellos tiempos, José Manuel Restrepo, escribió: "Si Landínez quiebra, casi no hay familia en Bogotá y sus alrededores que no pierda o quede arruinada".

Luego vino el período 1842-1870, en que "sin bancos y sin intermediarios financieros con sus correspondientes instrumentos negociables, el oro y la plata amonedados en barra y en polvo, se convirtieron en los casi únicos medios de pagos". La acumulación de capital se hizo en oro que sirvió para la adquisición de tierras abandonadas o en crisis económicas de los propietarios y para guardar en el exterior.

Luego vino la llamada bancarrota antioqueña que duró de 1872 a 1902. Medellín se convirtió en el centro bancario más importante de Colombia y el gobierno de Rafael Núñez creó el Banco Nacional que sirvió para financiar el régimen conservador de extrema derecha y la guerra civil de los Mil Días.

La bancarrota fue total: El 7 de septiembre de1904 escribiría Carlos E. Restrepo en su periódico Vida Nueva: "Para los que han recibido el golpe- y no hay casi un antioqueño ileso- no tenemos si no expresiones de condolencia".

Desde el 20 de octubre de 1920 suspendió pagos la Casa Vásquez Correa de Nueva York. El diario "La Defensa "de Medellín, de octubre 29 de 1920 escribió en su editorial: "¡Pobre gente cuantos pierden en un momento sus ahorros por querer enriquecerse en dos años!".

Otro suceso notable de quiebra financiera fue en 1920 el llamado: "Destape financiero y bancarrota en Manizales"

Surgió después en 1.923 la crisis del llamado Banco López, para cuya salvación el general Pedro Nel Ospina no quiso salvarlo. Tampoco la Misión Kemmerer que ya estaba en Colombia.

De la misma manera, el llamado "Binomio Ospina-kemmerer" impidió salvar la banca regional colombiana.

Entraron en bancarrota los Bancos de la Costa Caribe y de Bucaramanga. Además ocurrieron numerosos escándalos financieros hasta nuestros días.

De manera que los escándalos financieros no son nuevos en Colombia y que la ineptitud gubernamental ha sido un fenómeno tradicional en un país en que subsisten las estructuras latifundistas de la tenencia de la tierra y la economía y la violencia de origen político en que se formaron a lo largo de la historia de Colombia el partido liberal y el partido conservador.

Finalmente, para mostrar hasta donde es capaz de llegar el sectarismo económico, racial y de clase del Presidente Álvaro Uribe Vélez, es indispensable destacar que el sábado 22 de los corrientes, se concentraron a lo largo del día en la plaza mayor de Bogotá casi 40.000 participantes de la Minga Indígena y de estudiantes, obreros y sindicalistas que luchan por la unidad popular contra el régimen de fuerza y dictatorial del Presidente Uribe Vélez. Ese acto consolidó la agenda común de todo el pueblo colombiano, en sus distintas manifestaciones, es decir, de la protesta masiva de los indígenas colombianos, que se habían concentrado en la Universidad Nacional de Bogotá.

Foto: Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia. / Autor: Fernando Ruiz Nieto - SNE.