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[untitled.bmp]Bolivia: el carde-mal Terrazas Sandoval quiere que los cruceñistas se vayan de la catedral  


por Flavio Dalostto                   http://la-opinion-argentina.blogspot.com/                      05/12/2008

El último protector de los feroces (otrora) cruceñistas, el Obispo Carde-Mal Julio Terrazas Sandoval, quien los "asiló" en un cuchitril de la Catedral de la Ciudad de Santa Cruz, parece haberse dado cuenta que ha involucrado gravemente a la iglesia católica en un conflicto político y delincuencial. Su secretario personal, Marcial Chupa-Enaguas (perdón, Chupinagua), ha salido a aclarar que el Carde-Mal le habría "pedido" a los jóvenes neo-nazis de la UJC, que abandonen el edificio de la iglesia, y busquen otras instancias legales para salvarse de la cárcel; porque Terrazas Sandoval no considera que sea necesario que busquen "asilo" en la iglesia.

De los 3.000 supuestos "militantes" que la UJC desplegó en mayo y junio pasados, para apoyar incluso en Beni y Tarija, los estatutos ilegales de los prefectos opositores, hoy solo quedan 15 jóvenes liderados por David Sejas, apiñados bajo las polleras del Carde-Mal. Dicen que Sejas le rogó a Sandoval que no les pida que se vayan, porque ya no tienen "donde ir". Evidentemente, 2.985 miembros de la UJC habrían sido simples mercenarios pagados por las prefecturas, y de ninguna manera "convencidos" autonomistas. Ahora se explican los lamentables espectáculos de alcohol y promiscuidad, sumada a su violencia extrema a que nos tenían acostumbrados los cruceñistas. El globo de Cambalandia no era más que eso, un globo inflado con los titulares tendenciosos de los medios nocivos de incomunicación de Bolivia, cuyos campeones son los diarios cruceños "El Deber" y "El Nuevo Día". El globo de la mentira "cruceñista", de la estafa de la "media-luna", falto de oxígeno verdadero, se ha pinchado en toda su circunferencia y se escucha el típico chillido de su desinflamiento. ¿Los chillidos de David Sejas y sus últimos secuaces, suplicándole al Carde-Mal que no los expulse de la Catedral?

¡Qué diferente el destino su jefe Branko Marinkovich, quién debe estar guardado en algún hotel o en alguna estancia, comiendo caviar y bebiendo champaña, vaya a saber en qué país! Disfrutará por un tiempo de sus influencias y triquiñuelas, pero como todavía no hay posibilidad de huída a la Luna o Marte, tarde o temprano, inexorablemente, pagará por sus descalabros contra el estado boliviano. Mientras tanto, los 15 "asilados" comen ostias fritas, beben vino de misa, escuchan cantos gregorianos y duermen en unas colchonetas con olor a humedad. Encima, ¡no pueden entrar mujeres! Lo mejor que pueden hacer estos muchachos es aceptar sus responsabilidades ante la justicia boliviana, y colaborar con ella (léase "cantar"), para que en caso de caberles, les reduzcan las penas, como ya lo están haciendo otros 15 implicados en la masacre de Pando. Estos pandino-pandilleros aceptaron su culpa, colaboran con la justicia y gozarán de reducciones en sus condenas.
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